TRAVESÍA PANTICOSA - WALLON

Un año más nos embarcamos junto con nuestros amigos de emedoce en una nueva ruta de esquí de travesía, este año tocaba algo nacional y la ruta elegida fue la zona entre Panticosa y Wallon.

 El equipo "Cosladeño" se encargó de toda la organización y junto a los dos "geriátricos" formamos un equipo de 10 personas con muy buen ambiente.




Domingo, 15 de marzo, nos desplazamos desde Madrid hasta Baños de Panticosa, para pasar
unos días haciendo esquí de travesía.




Grupo: Manolo Ariza, Antonio Marcos, Javi Piragui, Alberto Martín, Jaime Ruíz, Angelito, Francis Cubas, Carlos Cid, Carlos de Mingo y Guti.



Domingo 15. Las previsiones meteorológicas, nos llevan a renunciar al plan inicial de llegar hasta el glaciar de Vignemale y ascensión a la Pique Longe, por lo que una vez preparadas las mochilas, dejamos los coches en el refugio de Casa de Piedra e iniciamos la ascensión con esquís desde el parking con destino al refugio de Bachimaña, dos horas y 615 metros de ascensión nos separan de éste moderno refugio, situado junto al embalse de Bachimaña, un moderno y confortable refugio.



Lunes 16. Tras consultar con el guarda del refugio, decidimos subir a la gran facha (3005 m), por los Ibones de Pecico, la previsión del tiempo no era del todo buena, aunque el día prometía. Bordeamos el embalse de Bachimaña por el Oeste, ya que era imposible entrar en él para franquearlo directamente, por las grietas que presentaba en sus márgenes, para después entrar en el evidente Barranco de la Canal, poco antes del collado de Marcadau, se gira a la izquierda hacia la presa del Ibón de Pecico, para desde aquí dirigirnos hacia un collado evidente situado a la derecha de la Punta Zarra (2.826 m). 



Desde el collado pasamos a la vertiente oeste de la montaña, para franquear una ladera muy expuesta que nos situó debajo de la Gran Facha, en este momento renunciamos a subir dada la escasa visibilidad y dirigirnos hacia Wallon por el collado oeste, la escasa visibilidad nos obligó a encomendarnos a San GPS, para que en un acto divino, nos llevará hasta el collado de la Facha (2.664 m), recuperamos la visibilidad y bajamos hacia el Wallon, de las condiciones de la nieve, mejor ni hablamos, el elevado número de caídas ya lo dice todo al respecto. 7 horas, 860 metros de ascenso y 1225 de descenso nos costó situarnos en el frío y vetusto refugio Wallon, situado sin embargo, en un entorno idílico para la travesía.



Martes 17. El día amaneció completamente despejado y las previsiones decían que continuaría así, por lo que optamos por subir al Grand Pic de Péterneille (2.764 m), así que rumbo sur a las 9 de la mañana, siguiendo las indicaciones del guarda del refu, algunas dudas surgieron al pasar por la
izquierda del Pic de l’Affron, que finalmente resolvimos cruzando la pequeña ceja de su vertiente Este, desde aquí suaves lomas hasta el evidente collado Este del Peterneille, dejamos las tablas en el mismo collado y nos calzamos los crampones y piolet en mano hasta su pequeña cumbre, un día espléndido que prometía un magnífico descenso. 




Como suele ocurrir el descenso no fue tan magnífico, aunque mejor que el del día anterior, finalmente lo enmendamos con una nueva subida que tras unas cuantas zetas nos situó unos metros más arriba para disfrutar del descenso del día. Total 8 horas para 1195 m. de ascenso y sus correspondientes metros de descenso y vuelta al Wallon.



Miércoles 18. Las previsiones de mal tiempo, nos llevaron a la decisión de iniciar el regreso a Panticosa, por el collado de Marcadau (2.541 m), haciendo la cumbre de la Muga, cuando alcanzamos el collado optamos por realizar la Muga Norte, la nieve no prometía, el cielo amenazaba lluvia y estaba más cerca del collado, unas cuantas zetas hasta la cumbre (2.678 m) y el peor descenso de la semana, únicamente aliviado por las pequeñas palas con nieve primavera de la cuesta del Fraile y la última pala frente a los baños, una jornada tranquila, que después de 8 horas, 985 m de ascenso y 1200 m de descenso nos llevaba de vuelta al refugio de Casa de Piedra, donde nos esperaba el habitual homenaje en forma de bocatas y cervezas, debate y vuelta a Casa, antes parando en la cafetería Anyelo de Calatayud, para volver como también es habitual, más gorditos de lo que partimos.


Reseña: cortesía del "presi" .